Uno explica al amigo, el amigo a los demás
Quien baila, de boda en boda se anda.
Variante: Palabras y plumas el viento las lleva.
El conejo y el ruin, donde nace quiere morir.
Come para vivir y bebe para comer.
La vida es un trabajo que hay que hacer de pie
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Tu casa puede sustituir al mundo; el mundo jamás sustituirá a tu casa.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Una manzana podrida daña el barril completo.
El que con muchos se casa, a todos enfada.
El casado en su casa, y el muerto en la mortaja.
La mujer buena es a la vez perlas, plata y oro ¿Dónde se encuentra ese tesoro?
Las sueños, sueños son.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Cada quien, con su cada cual.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Abanico calañés cuesta dos cuartos o tres.
Si existe, se ve
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
Chivo que se devuelve se esnuca.
Una vez se nace, una vez se muere y una vez se quiere.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
En diciembre día templado, es que viene solapado.
Al freír será el reír.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
Hijo mimado, hijo malcriado.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
Más peligroso que mono con navaja.
A palabras necias, bofetones.
Estar como caimán en boca de caño.
Con azúcar o miel, todo sale bien.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
Cuando Dios no quiere, los santos no pueden.
La mujer y la gallina, pequeñina.
A la de tres va la vencida.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
¡Ay de la casa donde no se hila!.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Antes son mis dientes, que mis parientes.
En mi casa y en mis anchuras y tres "peos" para el señor cura.