¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.
Variante: Palabras y plumas el viento las lleva.
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
Quien baila, de boda en boda se anda.
La vida es un trabajo que hay que hacer de pie
El que con muchos se casa, a todos enfada.
Una manzana podrida daña el barril completo.
Tu casa puede sustituir al mundo; el mundo jamás sustituirá a tu casa.
Come para vivir y bebe para comer.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
El casado en su casa, y el muerto en la mortaja.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Las sueños, sueños son.
La mujer buena es a la vez perlas, plata y oro ¿Dónde se encuentra ese tesoro?
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
Cada quien, con su cada cual.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Chivo que se devuelve se esnuca.
Si existe, se ve
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
Una vez se nace, una vez se muere y una vez se quiere.
Abanico calañés cuesta dos cuartos o tres.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
En diciembre día templado, es que viene solapado.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
Hijo mimado, hijo malcriado.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
Al freír será el reír.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
Más peligroso que mono con navaja.
Estar como caimán en boca de caño.
A palabras necias, bofetones.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
Cuando Dios no quiere, los santos no pueden.
La mujer y la gallina, pequeñina.
Con azúcar o miel, todo sale bien.
A la de tres va la vencida.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
¡Ay de la casa donde no se hila!.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Antes son mis dientes, que mis parientes.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado