El que no arriesga nada lo arriesga todo.
No se puede caminar contemplando las estrellas cuando se tiene una piedra en el zapato.
No era nada la meada, y calaba siete colchones y una frazada.
La vida no es un problema para resolver: es un misterio para vivir.
Esto es como una cena de negros.
Ya me morí, y quien me lloró vi.
No es oro todo lo que reluce, ni harina lo que blanquea.
Más vale perder un minuto en la vida que la vida en un minuto.
Hazlo bien para que no tengas que hacerlo dos veces.
Sale más caro el candil que la vela.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
El amor corrompe los corazones puros y purifica los impuros
Ni comas crudo ni andes a pie desnudo.
Ese baila al son que le toquen.
Buenas palabras y buenos modos dan gusto a todos.
Hacer de una pulga un elefante.
Quien se ausenta, es un muerto en exequias.
Con una rueda, no anda una carreta.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
El año de la sierra, no lo traiga Dios a la tierra.
La del sastre de Campillo, que cosía de balde y ponía el hilo.
Cuando la culebra canta, señal de agua.
Ni caballo patiblanco, ni tierra falduda.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
Bonita, buena y rica con seso, bocadito sin hueso.
Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso.
¡A tomar por culo la bicicleta! (Antes de cumplir los 14 ibas en bici, después te pasabas al Vespino, y con 18, al 600. Era más comodo).
Quien muere, ni cobra, ni paga, ni debe.
Comer hasta enfermar y ayunar hasta sanar.
Hay que darle tiempo al tiempo.
Más vale media mierda que mierda entera.
Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu.
Por San Martín deja el cerdo de gruñir.
Siembra temprano, poda tardío y recogerás grano y vino.
Las noticias malas tienen alas.
Ningún rico se recuerda, cuando era mozo de cuerda.
Donde el gusto falta, nada valen el oro y la plata.
Alzada en enero, ha de ser para buena.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
Hay que dar el todo por el todo.
El Dios desea el respeto del pobre más que la honra del encumbrado.
Dios nos libre de un tonto y más si es celoso.
Entre tres la tenían y ella meaba, y no meaba a gusto la condenada.
Lejos de los ojos, lejos del corazón.
No hay palabra mal dicha si no fuese mal entendida.
Al perro más flaco, hasta las pulgas le abandonan.
Con lo que Juan mejora, Pedro empeora.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
El que a feo ama, bonito lo ve.