A calza corta, agujeta larga.
Mal se tapa el gato con la cola.
Jamás rico será el que lo de otro en lo suyo no meterá.
Todo lo que sube tiene que bajar.
En el mes de San Juan, al sol se cuece el pan.
A la mujer, el hombre la ha de hacer.
Del agenciosos se hace el caudaloso.
Perro que come huevos, ni quemandole el hocico.
De cien en cien años, vuelve el río por sus andamios.
El que acaba primero, le ayuda a su compañero.
Bien lo dice el mercader, vender fiado no es vender.
Muchachada esbelta y fina, tiene la carne apretada.
Entre más cuervos haya, la rapiña es devastadora.
Quien en Dios confía, será feliz algún día.
La educación y el conocimiento son la base de la libertad.
En los ojos y en la frente se lee lo que el hombre siente.
Chiquita, pero matona.
Caérsele a uno los palos del sombrajo.
A la mujer ventanera, tuércela el cuello si la quieres buena.
Para el solano, agua en mano.
A quien con mierda trasiega, algún olor se le pega.
Don Din nunca parece ruin.
El corazón que ama es siempre joven.
Han comenzado una disputa que el diablo ya no les dejará terminar.
De Gumiel de Izán, ni hombres ni pan.
Irse por los cerros de Úbeda.
No hay amor sin dolor.
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.
No hay mal que cien años dure, ni cuerpo que los aguante.
En los bares y en la ruta, se conoce al hijoputa.
Dijo un sabio doctor que sin cielos no hay amor.
Cuando llueve y hace sol, coge caracol.
No tengo gato, ni perro, ni velas en ese entierro.
Mala es la llaga que con vino no sana.
Es tan bueno, que confunde las películas con la realidad.
Nadie muere motón.
El silencio no ha sido jamás escrito.
Cual seso tuve, tal cabeza traigo.
Cuando no sepas qué hacer, échate un cigarro y tómate un café.
Al que se hace de miel, las moscas se lo comen.
El jornal entra por la puerta, y se va por la chimenea.
Vereda no cría hierba.
Morir sin perecer, es presencia eterna.
La sal no dice de sí misma que es salada.
Primero, pensar y después, hablar.
La pobreza no es vicio; pero es un inconveniente.
Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.
Lo que sea que suene.
Si no hubiera cabras, no habría cabritos.
Sin segundo, no hay primero.