A la luz de la vela no hay mujer fea.
El cielo escucha las plegarias del corazón, no de la voz.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
Ir a derecha o izquierda es facil, ganar o ser vencido es facil también, pero no ganar ni ser vencido es muy difícil.
Donde hay más riesgo, hay más provecho.
Más quiero ser burro descansado que buey ajetreado.
Si no tienes para bien, para mal no faltará.
El gandul es un cadáver con apetito.
El que va a las Indias es loco, y el que no va es bobo.
Las frutas por la mañana son oro, al mediodía plata y por la noche matan.
Si un problema tiene solución, no hace falta preocuparse. Si no tiene solución, preocuparse no sirve de nada.
El que en verano no trilla, en invierno no come.
La razón la tiene Sansón.
Hay veces que el pato nada, y hay veces que ni agua tiene.
Mujer que al andar culea, bien se yo lo que desexa.
Lo barato es caro cuando no es necesario.
Adonde se perdió la capa, allá debes buscarla.
Al lavar de los cestos haremos la cuenta.
Come muchas uvas, y te ahorrarás la purga.
Pequeña hacha derriba un roble.
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
Si hay trato, amigos pueden pueden ser el perro y el gato.
Cuando no hay carne de lomo, de toda como.
No te vallas a morder la lengua.
Zapato de tres, del primero que llega, es.
No saber qué hacer con las manos y los pies.
Al más chico muerde el perro.
Una vez al año no hace daño.
La honestidad es un vestido de oro
Cielo a lana, si no llueve hoy lloverá mañana.
La hierba que está para un burro, no hay otro que se la coma.
Cuando suga la abeja, se vuelve cera y miel; cuando la araña, veneno y hielo.
El que no encuentra amigos, por algo será, yo digo.
Dolor de mujer muerta dura hasta la puerta.
El llanto es el privilegio del hombre.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
Entre grama y terrón se siembra el buen melón.
El pollo de enero a San Juan es comedero.
A mí todos me hallan, pero yo no hallo a nadie.
Para cura de mis males, me vinieron más pesares.
El mal para quien lo fuere a buscar.
El que nada tiene, nada vale.
Sé justo con todos, pero no confíes en todos.
Ni poeta con dinero ni mujer sin pero.
Mano fría y pie caliente, salud competente.
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
Quien va a almorzar no invitado, es que no ha desayunado.
Cantó el pajarillo y descubrió su nidillo.