Al romero que se le seca el pan en el zurrón, no le tengas compasión.
Bien se lleva la carga, más no la sobrecarga.
Oveja cornuda y vaca barriguda, no la trueques por ninguna.
No es lo mismo atrás que en ancas.
Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.
Al mal torero, hasta los cuernos le molestan.
Comer sin trabajar, no se debe tolerar.
En cabeza loca, ni se tiene, ni dura, ni para cosa.
A los ignorantes los aventajan los que leen libros. A Éstos, los que retienen lo leído. A Éstos, los que comprenden lo leído. A Éstos, los que ponen manos a la obra.
Feo, pero con suerte.
Hasta a la mejor cocinera se le queman los porotos.
Con el tiempo y una caña, a pescar.
La naturaleza, el tiempo y la paciencia son los tres grandes médicos.
Al agradecido, más de lo pedido.
Por San Miguel, quita el riego a tu vergel.
Sin padrino no se hace ni el milagro del Santo Cucarro, que con agua y tierra hacía barro.
No hay hombres pobres, sino pobres hombres.
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
El que no tiene amigos, tema a los enemigos.
Al hombre honrado, todo lo cuesta caro.
Con malas comidas y pésimas cenas, pierdes las carnes y se te notan las venas.
Oficio de albardero, mete paja y saca dinero.
A mejor cazador se le va la paloma.
Que uno fume y otro escupa, no es cosa justa.
Ha de tener los cabellos limpios el que trata a otros de piojosos.
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.
La cuenta de la cena, no es la que nos llena.
Nadie sacia su apetito, con solo huevo frito.
El buen vino, en cristal fino; el peleón, en jarro o en porrón.
Fingir no es mentir.
La juventud de un hombre jamás morirá, a menos que él la mate.
Más vale ruin asno que estar sin él.
Saber más que Merlín.
Hay más santos que nichos.
Muerto está el ausente, y vivo el presente.
Qué bueno es comerse el grano sin tener que trillar la paja.
La misa y el pimiento son de poco alimento.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
Donde no hay, por demás es el buscar.
Agua de mayo, no cala el sayo.
Después de beber cada cual dice su parecer.
Quien por lo llano tropieza, ¿qué hará en la sierra?.
La trasquilá, buena o mala, a los cuatro días iguala.
Échate este trompo a la uña.
La letra, con sangre entra.
Usted no puede enseñar el camino al gorila viejo.
Rábanos y queso tienen la corte en peso.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
Un suspiro es poco alivio.
Las mujeres y el melón, cuando los catas, sabes lo que son.