Los pesos y los pesares, en algo son similares.
Injurias y blasfemias, por donde salen entran.
El burro al ratón le llamó orejón.
Galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata.
Por una fruta maltrecha, se daña toda la cosecha.
Verano fresco, invierno lluvioso, estío peligroso.
Malo un rico empobrecido, peor un pobre enriquecido.
San Telmo en la arboladura, mal tiempo augura.
Si quieres conocer el pasado, mira el presente que es su resultado. Si quieres conocer el futuro, mira el presente que es su causa.
De persona palabrera, nunca te creas.
Un ojo al gato y otro al garabato.
El día que no escobé, vino quien no pensé.
La agonía es larga pero la muerte es segura.
Lo que no se empieza no se acaba.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
Los que beben mucho no le encuentran el gusto
Para ser sabio el amor no necesita ir a la universidad
Cielo estrellado, tiempo variado.
Cuando salen los lagartos, corren los regatos.
Encima de la leche, nada eches.
Tan solo debes sembrar lo que puedas abonar.
Para San Matías se igualan las noches con los días.
La mancha de aceite, paso a pasito se extiende.
Trabajo de común, trabajo de ningún.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
La nuez llena, menos que la vana suena.
Un "quizá" no dice nada.
Quien destaja no baraja.
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
La abundancia mata la gana.
La crítica debería de ser como la piedra de afilar, que aguza sin cortar.
La llaga del amor, ¿quién la hace sanar?.
A la muerte, no hay cosa fuerte.
Ni con todo el dinero del mundo se puede comprar una hora de sueño tranquilo.
No hay rey traidor y papa excomulgado.
El que vale, vale, y el que no a la Marina.
Mal camino no va a buen lugar.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
Incluso sin poder gatear quieres correr.
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
Cuando la noche es tan oscura que no llegas a divisar tu nariz, estate seguro que el alba está muy cerca.
La conciencia vale por cien testigos.
Un hombre es tan sabio cuanto a su cabeza, no cuanto a sus años.
Cabra de manada, no se halla encerrada.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
Qué bien canta el tordo si está gordo.
El que más chifle, capador.
Charlando y andando, sin sentir se va caminado.