Sin Ceres y Baco es amor débil y flaco
Donde aprietan, no chorrea.
Donde hay dolencia, haya paciencia.
No le llames trigo hasta que esté en el silo.
Es pan comido.
Hay momentos en que hasta el tigre dormita.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
Buenas razones cautivan los corazones.
A barco nuevo, capitán viejo.
Hace la misma falta aquí que los perros en misa.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
Las enfermedades son el impuesto que se paga por los placeres prohibidos.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
Zurciendo y remendando, vamos tirando.
Jamás se desvía uno tan lejos como cuando cree conocer el camino.
Gracias que hacen pero no la ven.
Duro de cocer, duro de comer.
El flaco cuando no es hambre, es resistente como un alambre.
Enójate pero no pegues.
No hay como quitarse de en medio para dejar de ser imprescindible.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Dar al olvido.
La fe mueve montañas.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
No hay viejo que no haya sido valiente, ni vieja que no haya tenido sus veinte.
Mas vale viejo conocido que nuevo por conocer.
Como suena a copla, tu me la soplas.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
De dos males, elige el menor.
A más vivir, más sufrir.
A la corta o a la larga cae el burro con la carga.
No todos los que van a la iglesia son santos
Haz lo que creas que está bien.
La envidia es carcoma de los huesos.
No todo lo que pendula cae
Acuéstate como la gallina y levántate como el marrano y vivirás siempre sano.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.
Cuando Febrero no febrerea, Marzo marcea.
Cuando no se puede segar, se espiga.
No te salgas por la tangente.
Los esparragos de Abril, para mi; los de Mayo, para el amo y los de Junio, para el burro.
Esto es pan comido.
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
Yo soy la que hiedo, que no el atún que vendo.
Todo gran amor no es posible sin pena.
Cuando el pelo enrasa y el raso empela, con mal anda la seda.
Cada altar tiene su cruz.
Mandadme pelear y no me mandéis aconsejar.
Este afán renovador, cambia malo por peor.
Malas nuevas, como el rayo llegan.