Vaca bramadora, llama al lobo que la coma.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
La lengua resiste porque es blanda; los dientes se quiebran porque son duros.
Yo soy Duero, que todas las aguas bebo; si no es a Guadiana, que se va por tierra llana, y a Ebro, que no lo veo, y a Guadalquivir que nunca le vi.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
La muerte todas las medidas vierte.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Gato enratado no quiere pescado.
Si pagas con cacahuetes, solo conseguirás monos.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
Lo que hoy somos descansa en lo que ayer pensamos, y nuestros actuales pensamientos forjan nuestra vida futura.
La virtud desaparece apenas se desea que aparezca
Quien te toca y se chupa los dedos, si te mueres, te comerá
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
Allega, allegador, para buen derramador.
Quien lleva fuego en su corazón, acaba por ahumar su cerebro.
Quien bebe vinagre teniendo buen vino, ¿qué no haría conmigo?.
De la noche a la mañana pierde la ovejas su lana.
El queso pesado, y el pan liviano.
Ni son todos los que están, ni están todos los que son.
Con la mujer y el pescado, mucho cuidado.
No todos lloramos el mismo día.
Una hora de alegría, compensa diez malos días.
La esperanza es el pan de los pobres.
La vida es corta y pasarla alegre, es lo que importa.
Los perros que se pelean contra ellos, se unen contra los lobos.
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.
Mientras dura, vida y dulzura.
La abundancia hace infelices a los ricos.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
Cuando como, no conozco; cuando acabo de comer, empiezo a conocer.
Canas son, que no lunares, cuando comienzan por los aladares.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
Hay gente tan pobre, que solo tiene dinero.
Al pobre desnudo le valen más dos trajes que uno.
Hoy por mí, mañana por ti.
Cuanto más sepas, más sufrirás.
Oír como quien oye llover.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
El gato de Mariramos halaga con la cola y araña con las manos.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
Quien más tiene, más quiere.
Uno no vale lo que pide sino lo que le pagan.
Por la boca muere el pez.
Necio que calla por sabio que pasa.
Cada grumo tiene su humo.
Al son que me tocan bailo.
Al mal panadero hasta la harina le sale negra.
La cera se destruye y la procesión no camina.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.