El agua para un susto y el vino para un gusto.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Una mano a la otra lava, y las dos, a la cara.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
El desperdicio, crea la necesidad. No desperdicies y no necesitarás.
Si has de andar en harapos, al menos que sean harapos limpios.
Fruto de corral ajeno, es más barato y más bueno.
La sagre es más espesa que el agua.
Con quien te vi te comparé.
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
La vida mejora de hora en hora.
Gran poder tiene el amor, pero el dinero mayor.
Todas las horas hieren. La última mata.
El mejor suegro, vestido de negro.
Hace tiempo solía meditar durante muchos días seguidos, pero vivir un breve espacio de tiempo vale más; hace un tiempo solía ponerme de puntillas para mirar lejos, es mejor ampliar el propio horizonte subiendo a un montículo
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
Casamiento malo, presto es concertado.
El que de cuando en cuando ayuna, su salud asegura.
Real ahorrado, real ganado.
Abrir la fuente y disminuir el escape del agua.
Cuando encuentres algo, mira allí de nuevo.
El hombre que no sabe sonreír no debe abrir la tienda.
Salir junto con pegado.
La medicina cura, la naturaleza sana.
Si no sobra es que falta.
La lengua rompe huesos aunque ella no los tenga.
Hace más ruido un árbol cayendo que un bosque creciendo.
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
Los libros, ¡cuánto enseñan!, pero el oro ¡cuánto alegra!.
A burro viejo, poco forraje.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
La única razón para no triunfar en la vida es no haber nacido.
Como haces tu cama, así la encuentras.
Todos los hombres se entenderían bien sin las palabras mio y tuyo.
Si tienes miedo, a nadie lo reveles.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
Buena barba, de todos es honrada.
El zorro viejo huele a trampa.
Con firme voluntad se llega al triunfo.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
No siempre el mejor camino es el más corto.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
Fina costurera, hace camisas con chorrea.
La cabra come el césped allí donde se ata.
Vale más ser cobarde un minuto que estar muerto todo el resto de la vida.
Tanto tiempo en el campo y no conoces el matojo.
Nada contra la corriente.
En la naturaleza, no hay castigos ni premios, solo consecuencias.
Tropezando se aprende a caminar.