Un hombre de respeto debe ser reservado, reflexivo y valiente en la batalla; todos (los hombres) deben mantener el buen humor hasta que el fin les llegue.
No ver, y creer en lo que no se ve, son elementos esenciales de la fe
Sirve a un gran hombre y sabrás lo que es la aflicción.
Que llueva, que no llueva, pan se coge en Orihuela.
Al perro que come brasas ni que le quemen el chipo.
Pan a hartura y vino a mesura.
Cobra buena fama y échate a dormir.
Cada mozo lancee su toro.
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Mucha manteca para freire un par de huevos.
A veces el remedio es peor que la enfermedad.
Un arma es un enemigo para su dueño.
A raposa durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Mejor no empezar algo que no acabarlo.
El amor es ciego, y el matrimonio lo cura.
El ladrón juzga por su condición.
Jorobas y manías no las curan los médicos.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.
Retozos a menudo, presto llegan al culo.
Aunque la traición place, el traidor se aborrece.
Achaques el jueves, para no ayunar el viernes.
Hablar a tiempo requiere tiento.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
En el sendero nuevo, camina lentamente.
No hay nada peor que un maricon resentido.
Lo que se hace aquí, se paga aquí.
Un amigo es como una fuente de agua durante un viaje largo.
El arco iris brilla después de la tempestad.
Mano cuerda no hace todo lo que dice la lengua.
Donde ajos ha, vino habrá.
El cestero que hace un cesto, hace ciento.
Libra tu lengua de replicar a tu superior y guárdate de denigrarle.
Si los filtros sirviesen para capturar a los hombres, todas las mujeres tendrían un amante
Quien amigo es del vino, enemigo es de sí mismo.
De Navidad a San Juan, seis meses van.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
Un buen caballo viejo encerrado en el establo aún aspira a galopar mil li.
A secreto agravio, secreta venganza.
Pesar compartido, pronto es ido.
El peor enemigo es una felicidad demasiado prolongada
Hay que saber tantas cosas como el ano de la gallina.
Las malas nuevas siempre son ciertas.
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
Para una vez que maté un perro, "Mataperros "me pusieron.