El que quiere subir inventa la escalera.
Quien hace leña en ruin lugar, a cuestas la ha de sacar.
Zamarra vieja, más calienta que una nueva.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
Llegar al humo de las velas.
El huevo de hoy, el pan de ayer y el vino de un año, a todos hace provecho y a ninguno daño.
Si el vino es fragante, no importa que se venda al fondo de un largo callejón.
De la esperanza vive el cautivo.
Siempre pide de más, para que no te den de menos.
A la muerte pelada no hay puerta cerrada.
Llegado el carro al pie de la montaña , se encontrará infaliblemente el camino.
Hasta la sepultura el amor fuerte dura.
Un barbudo, un cano, un licenciado, si no nieva el invierno se ha acabado
Escucha el silencio... que habla.
No dejes para mañana comida, hembra o vino.
Cazador, mentidor.
La imagen de la amistad es la verdad
El lo que se pierde, se aprende.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
Por sus pasos contados, va el ladrón a la horca, y todos a la muerte vamos.
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
No es mal sastre el que conoce el paño.
Boñiga de Abril, tira manchas mil.
Un mal candado llamará a la ganzúa.
Los placeres por onzas y los males por arrobas.
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
Quien ha probado un buen pez, quiere comerlo otra vez.
La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.
Buscando un amigo mi vida pasé; me muero de viejo y no lo encontré.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
¡Que tres, si fueran cuatro, para pies de un banco!.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
A las diez en la cama estés.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
Mentir y comer pescado, requieren mucho cuidado.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
El buen vino en vaso chico.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
De casa que amanece a mediodía, guárdenos Dios y Santa María.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Quien no sabe bailar dice que los tambores no valen para nada.
Quien ha disfrutado de lo mejor del amor no se conforma ya con el resto
Son nones y no llegan a tres.
El mejor maestro se sienta en tu silla.
Dar en el clavo.
No te guíes por mi apariencia, soy más ingenuo de lo que parezco.
Buey suelto, rey muerto.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
Nadie da duros a cuatro pesetas.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.