Cuando Abril se marcha lloviendo, Mayo viene riendo.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
Dar un cuarto al pregonero.
Cada uno canta como le pagan.
Los verdaderos amigos se reconocen en los momentos de necesidad
Por amor a la rosa se soportan las espinas
La ira es locura el tiempo que dura.
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
Codicia mala, el saco rompe.
Hijo de padre pudiente, aunque no sea honrado es valiente.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
El que trae , lleva.
El juego y la muerte, en no distinguir categorías se parecen.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
Hacer favores, empollar traidores.
A bien se llega quien bien se aconseja.
En la casa del músico, hasta los gatos maúllan por nota.
Todo lo que vivimos es digno de ser vivido.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
El espantajo solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
El mandamiento del pobre, primero reventar antes que sobre.
Vive tu vida y no la de los demás.
Agua fría y pan caliente, nunca hicieron buen vientre.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
La zagala y el garzón, para en uno son.
La que no tiene marido en siesta, sola se acuesta.
Alabanza propia es vituperio.
Qué pacaya te echaste encima!
La vida es la novia de la muerte.
Muchos pocos hacen un mucho; muchos granos de arena forman una pagoda.
La pobreza es dura carga, pero hace callo a la larga.
Hombre de poco conocimiento, hogar sin cimiento.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
Con un dios le bendiga no se compra nada.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
Los reyes tienen los brazos largos.
No cogíamos en el fuego, y parió la abuela.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Dar palos de ciego.
Una mentira puede matar mil verdades.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
Reinos y dineros no quieren compañeros.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Bueno para en plaza, malo para en casa.
Hablar más que lora mojada.
De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.