Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.
Desconfía del médico joven y del barbero viejo.
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
A la rana no le gusta que se sepa que fue renacuajo
El corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
No basta ir a pescar peces con buena intención. También se necesita llevar red.
Ojo al Cristo que es de plata.
Ningún hombre vale más que otro si no hace más que otro
A bestia comedora, piedras en la cebada.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
Abejas sin reina, la colmena en ruina.
Cuando el diablo no tiene qué hacer, coge la escoba y se pone a barrer.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
Todos los mejores dulces llevan su pizca de sal.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
El amor es como el agua que no se seca.
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
Cual es el padre, así los hijos salen.
Cada fracaso nos hace más listos.
Las palabras son las hojas, los actos son los frutos.
Sin padrino no hay bautizo.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
Una carga inclinada no va a llegar a su destino.
Solo tres tipos de personas dicen la verdad: los niños, los locos y los borrachos
A nadie le hace mal el vino si se bebe con tino.
Agua en febrero, promesa para el agricultor
Las canciones de los viejos al final se convierten en lagrimas.
Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
Más vale poco que nada.
Cielo a corderos, agua a calderos.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
Acarrear leña para apagar un incendio.
Fiesta sin comida, no es fiesta cumplida.
Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.
Muerto el último árbol, muerto el último hombre.
Casamiento y gobierno, destino del cielo.
A bestia loca, recuero modorro.
El hombre de carácter atraviesa mil ríos sin mojarse los zapatos
La rana en el fondo del charco no sabe nada del gran Océano.
En boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso.
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
Más te sacará del apuro un real tuyo que un duro del vecino.
Dijo el escarabajo a sus hijos: venid acá mis flores.
Trabaja y no comerás paja.