A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
Hay de todo en la viña del Señor.
No puedes enderezar el mundo con tu hombro.
Lo que se hace un día, es semilla de felicidad para el día siguiente.
A perro macho lo capan una sola vez
Al fuego y al fraile no hurgarles.
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Muchos pocos hacen un mucho; muchos granos de arena forman una pagoda.
La vida es así, y el día es hoy.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
No gastes pólvora en gallinazos.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
No conviertas en amigo al que has vencido
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
Un poco de ayuda es mejor que un mucho de compasión.
Caer para levantarse, no es caer.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
Nieve en Febrero, hasta la siega el tempero.
Amigos pobres, amigos olvidados
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
El padre para castigar y la madre para tapar.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Un yerro, padre es de ciento.
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
Con ayuda del vecino, mató mi padre un cochino.
Hemos remado bien dice la pulga, cuando el pescador ataca.
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
Quien cae al suelo, se levanta con la ayuda del suelo.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
Año hortelano, más paja que grano.
Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
Más vale que sobre que no que falte.
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
Ávila, santos y cantos.
Hasta el más santo tiene su espanto.
No hay cuesta arriba sin cuesta abajo.
El siervo no sabe lo que hace su amo porque éste solo le explica la acción y no el fin
Al comerte una fruta piensa en aquel que plantó el árbol.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
El puente solo se repara cuando alguien se cae al agua.
El piadoso cielo socorre en las mayores necesidades.
Cuando llueve y hace sol, canta el gallo del Señor.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
El amor es ciego.
Riña de amantes, agua referescante.