Del lobo un pelo.
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
Al hombre deshonesto le es útil el azar
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
Vive seguro de que alguien te ama mucho y siempre te lo ha demostrado.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
Cualquier ciudad es mi pueblo.
No necesito tecomates para nadar.
Aire gallego, escoba del cielo.
No creas al que de la feria viene, sino al que ella vuelve.
Ni guinda chupada, ni moza besada.
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
Que cada zorro cuide su propia cola.
No vacíes tu vientre a todo el mundo ni dañes la consideración que de ti tienen.
Lo escaso es siempre lo más bello.
Quien empiece el juego que siga con él
La vida es la novia de la muerte.
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo
Ser un mordedor de pilares
Las cartas que una mujer desea recibir de un hombre son aquellas que él no debería escribir jamás.
El temor de la guerra madura en cualquier tierra
¡Qué grande será la madre, que hasta Dios quiso tener una!.
Freír todo el arenque para comer las huevas
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
Por tu ley, y por tu rey, y por tu grey, y por lo tuyo morirás.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
Flores pintadas, no huelen a nada.
Quien quiere tener un niño cueste lo que cueste, se casa con una mujer embarazada.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
No te enamores hasta el punto de no saber cuándo llueve
¿Qué, es que no se lo comieron anoche?
A palabras necias, bofetones.
Al loco y al fraile, aire.
Aramos, dijo la mosca al buey.
La lluvia no se queda en el cielo.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
No quieras nunca buenos comienzos.
La suerte nunca da, solo presta.
El lobo no teme al perro pastor, sino a su collar de clavos.
A todos los tontos se les aparece la Virgen.
Un mes antes y otro después de Navidad, es invierno de verdad.
Lo que se hace de noche sale de día.