De cuentos suele irse a chismes.
Leche y vino, veneno fino.
Hija que casas, casa que abrasa.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
A veces perdiendo se gana.
Cuando la alegría a la sala llega, el pesar esta subiendo las escaleras.
Escoba nueva, barre bien.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
Lo que tiene la fea, la bonita lo desea!
La gente joven dice lo que hace, la gente vieja dice lo que hizo, y los tontos lo que les gustaría hacer.
Cántaro roto para tiesto vale.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
Si no sabes a donde vas, regresa para saber de donde vienes.
A bestia loca, recuero modorro.
Tal vez mis hijos vivirán en casas de piedra y ciudades amuralladas - Yo no
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Cuando estás solo contigo mismo no puedes mentir.
Siempre que lo desea, la mujer llora y el perro mea.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
El mandar no quiere par.
La alegría intensa es cosa seria
Del viejo el consejo.
Como lo de aquí para allá es subida, lo de alla para acá es bajada.
Uno no esta vencido hasta que reconoce su derrota.
Las penas solteras, son más llevaderas.
Más perdido que un moco en una oreja.
En casa pobre, pocos cuentos.
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
Con promesas no se cubre la mesa.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
Gallo viejo con el ala mata.
Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.
Estoy hasta las manos.
Caballo que tiene que ir a la guerra, no muere en el vientre de la yegua.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Quien lleva fuego en su corazón, acaba por ahumar su cerebro.
Hablar con el corazón en la mano.
En la amistad, quien más da, menos recibe
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.
Fantasía y pobreza, todo en una pieza.
Casar, casar empieza bien y termina mal.
Recuerda que vives en la sombra de tu vecino.