A flores nuevas, afeite perdido.
El hombre tiene un origen y un destino... A menos que lo recuerde, perderá ambos.
La confianza da asco
Por qué denominar a la muerte como una desgracia cuando pone fin a la desdicha?
No hay peor cuña que la del mismo palo.
Me traen por la calle de la amargura.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Si el trabajo enorgullece, recuerda que el orgullo es pecado.
Como quiera que te pongas siempre tienes que llorar.
En el pedir no hay engaño.
Caballo viejo no aprende trote nuevo.
El amor es el premio del amor
Santo Tomás, una y no más.
Amor, amor, malo el principio y el fin peor.
La Luna de Enero y el amor primero.
Fue sin querer...queriendo.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
Las faltas son mayores cuando el amor es leve.
Cuando todo está perdido, no hay golpe peligroso.
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
No hay alegría sin aburrimiento
El amor es una flor de primavera entre dos personas que se desarrolla en verano y no se marchita en invierno.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
Amor de asno, coz y bocado.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
Al comer y al cagar, prisa no te has de dar.
La intención es lo que vale.
El amor es tan fuerte como la muerte.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
El matrimonio es como el framboyán, primero vienen las flores y después vienen las vainas.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
Cuanto más se ama menos se conoce
Nieves en la tierra, abundancia en la vega.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
De refranes y cantares, tiene el pueblo mil millares.
Donde no hay harina todo es mohína.
Ausentarse y morirse, todo es irse.
Ir contra la corriente, casi nunca es conveniente.
Más ven cuatro ojos que dos.
Flores pintadas, no huelen a nada.
A confesión de parte relevo de prueba.
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
No te pegues que no es bolero.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.