El que tenga un hijo majadero, que lo ponga campanero.
Aunque me visto de lana, no soy oveja.
Cazador con levita, quita, quita.
Galope que mi caballo no lleva, en el cuerpo le queda.
¡Mujer sin seso, ahí queda eso!.
Por los Reyes lo conoce el buey, y por San Sebastián el gañán.
A gran pecado, gran misericordia.
Viejo es Pedro para cabrero.
Septiembre frutero, alegre, festero.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
No hay fecha que no se cumpla, plazo que no se venza, ni deuda que no se pague.
Caro compró el que rogó.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
Más vale que digan: aquí corrió y no aquí murió.
Bien lo dice el mercader, vender fiado no es vender.
La envidia va tan flaca y amarilla porque muerde y no come.
Ya que se quema la casa, calentémonos en ella.
Por su mejoría, cualquiera su casa dejaría.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
Los dioses han hecho las manos de los hombres para que den limosna
Los hijos son lo que la madre quiere.
Cualquier cosa que se planta, se cosecha.
Cuanto más tienes, más quieres.
Frente al ahorcado, no se mencione lazo.
Al roble no le dobles.
El agua en invierno duerme sola.
El sucio quiere ensuciar al otro.
Ofensa hace a los buenos quien a los malos perdona.
Dibujar pasteles para matar el hambre.
Nadie puede atar las lenguas a las gentes.
Donde ajos ha, vino habrá.
El gozo en el pozo.
El pájaro que revolotee menos, permanecerá más tiempo en el vuelo.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
El que afloja tiene de indio.
Quien te conocio ciruelo y ahora te ve guindo.
El que nació para estropajo, no sale del fregadero.
Si tienes miedo, a nadie lo reveles.
A buen viento, mucha vela pero poca tela.
Hay que poner tierra de por medio.
La fortuna mal ganada, no luce ni dura nada.
¡Una sopa de tu propio chocolate!.
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.
Asno con hambre, cardos come.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
Más vale libertad con pobreza, que prisión con riquezas.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Más ordinario que yogurt de yuca.
Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.
Puta me ha de hacer esta burra que me lleva a los pastores; y guiábala ella.