La lengua unta y el diente pincha
Inteligencia y belleza: gran rareza.
De ninguno seas muy compañero.
El que me caga no me lava y si me lava no me deja como estaba.
Honra merece el que a los suyos se parece.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
Pájaro durmiente, tarde hincha el vientre.
Donde hay duda hay libertad.
Del tronco caído todos hacen leña.
No hay peor tiempo que aquel que viene a destiempo.
Donde entra tajada no entra rebanada.
Nunca un peligro sin otro se vence.
Errar es humano.
A casa de tu hermano no irás cada verano.
La mano perezosa, pobre es.
Ya los pájaros le tiran a la escopeta.
Todos somos parte de una prodigiosa unidad
Hay tanto de bueno en el peor y tanto de malo en el mejor que es absurdo condenar a nadie.
Hermano mayor padre menor.
Trata al que no es virtuoso como si lo fuera, y se volverá virtuoso
Chico pueblo, grande infierno.
Las lenguas de los que critican son como las patas de las moscas, aterrizan en cualquier cosa que encuentran.
Es mejor encender una vela, por pequeña que sea, que maldecir las tinieblas.
El perro le manda al gato, y el gato a su cola.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
Ni moza de mesonero, ni saco de carbonero hay sin agujero.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
Bien está cada piedra en su agujero.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
A lo que no te agrada, haz que no oyes nada.
Por enero florece el romero.
A cama pequeña, échate en medio.
De una espina, nace una rosa.
Mucho corre la liebre, pero más el galgo que a prende.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
Sin segundo, no hay primero.
La mujer y la sartén en la cocina es donde están bien.
Mal su bolsa defiende quien al fiado vende.
Antes de acabar, nadie se debe alabar.
Razón no requiere fuerza, ni fuerza requiere razón.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
Zaragoza la harta, Valencia la bella, Barcelona la rica, Huesca la amena.
Junta de cuatro, junta del diablo.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Quien es más escogedor, se va siempre a lo peor.
Anda el hombre a trote por ganar su capote.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
Febrero, cebadero.
Si no plantas en primavera, no recogerás en otoño.