Amigos que admiten regalos, ¡malo, malo!.
Inteligencia y belleza: gran rareza.
Pájaro durmiente, tarde hincha el vientre.
El que me caga no me lava y si me lava no me deja como estaba.
De ninguno seas muy compañero.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
Honra merece el que a los suyos se parece.
Del tronco caído todos hacen leña.
Ya los pájaros le tiran a la escopeta.
Donde entra tajada no entra rebanada.
Hay tanto de bueno en el peor y tanto de malo en el mejor que es absurdo condenar a nadie.
Donde hay duda hay libertad.
Todos somos parte de una prodigiosa unidad
No hay peor tiempo que aquel que viene a destiempo.
Errar es humano.
Trata al que no es virtuoso como si lo fuera, y se volverá virtuoso
La mano perezosa, pobre es.
A casa de tu hermano no irás cada verano.
Nunca un peligro sin otro se vence.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
Las lenguas de los que critican son como las patas de las moscas, aterrizan en cualquier cosa que encuentran.
Es mejor encender una vela, por pequeña que sea, que maldecir las tinieblas.
El perro le manda al gato, y el gato a su cola.
Hermano mayor padre menor.
Chico pueblo, grande infierno.
Bien está cada piedra en su agujero.
Ni moza de mesonero, ni saco de carbonero hay sin agujero.
Por enero florece el romero.
Mucho corre la liebre, pero más el galgo que a prende.
A lo que no te agrada, haz que no oyes nada.
Antes de acabar, nadie se debe alabar.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
Mal su bolsa defiende quien al fiado vende.
De una espina, nace una rosa.
A cama pequeña, échate en medio.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
La mujer y la sartén en la cocina es donde están bien.
Sin segundo, no hay primero.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
Quien es más escogedor, se va siempre a lo peor.
Razón no requiere fuerza, ni fuerza requiere razón.
Anda el hombre a trote por ganar su capote.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
Quien un día fue picado por la vibora, siente temor a una soga enroscada durante diez años.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
Donde hay leyes, hay trampas.
El orgullo no es grandeza, sino hinchazón.
Zaragoza la harta, Valencia la bella, Barcelona la rica, Huesca la amena.
Si no plantas en primavera, no recogerás en otoño.