Zorra en viña, aligera la vendimia.
La voz del asno no pasa del tejado.
La enfermedad y los desastres van y vienen como la lluvia, pero la salud es como el sol que ilumina el pueblo entero.
Entre tres la tenían y ella meaba, y no meaba a gusto la condenada.
Los padres todo lo deben a sus hijos.
Zorro dormilón no caza gallinas.
A perro viejo, no hay quien le enseñe trucos nuevos.
Luna al salir, colorada, pronto ventada.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
Hacer de un camino, dos mandados.
El desorden almuerza con la abundancia, come con la pobreza y cena con la miseria.
Uno no vale lo que pide sino lo que le pagan.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Una cara hermosa lleva en sí secreta recomendación.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
El cantar, alegra el trabajar.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
Hacer buenas (o malas) migas.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
Libro cuya lectura no te mejore, quizás te empeore.
Cuando el pastor pierde la oveja, paga con la pelleja.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
El éxito o el fracaso, los forja uno paso a paso.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
Agua de mayo, no cala el sayo.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
No obstante madrugar tanto, amanece más temprano.
Cuenta y razón conserva amistad.
Mal ajeno, a nadie le importa un bledo.
Para su madre no hay hijo feo.
A cualquiera se le muere un tío.
Callen barbas y hablen cartas.
El que te enseña por un día es tu padre por toda la vida.
Dolor de cabeza quiere yantar, dolor de cuerpo quiere cagar.
Gorgojo, más chico que un piojo; así de chiquito produce enojo
Más vale sardina en plato, que una sirena en retrato.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
Quien murió buscando gloria, no disfruto la victoria.
Palabras señaladas no quieren testigos.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Para todo mal es necesario un médico: el tiempo
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.