Al pez, una vez.
A las balas no hay que tenerles miedo; hay que tener miedo a la velocidad con la que vienen.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
Todos llorando nacieron, y nadie muere riendo.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
Viejo que paga compañía, mantiene tres casas en un día.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
El hombre haragán trabaja solo al final.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
A mucho vino, poco tino.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
Donde entra la cabeza, entra la cola
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
Hay ojos que de legañas se enamoran.
Luna en creciente, cuernos a Oriente.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
Solo como Adán en el día de la madre
Si te molesta que te mientan, no preguntes.
El tiempo vuela, que se las pela.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
Agua de Febrero, mata al onzonero.
Tema menos y espere más; coma menos y mastique más; quéjese menos y respire más; hable menos y diga más; odie menos y ame más y todas las cosas buenas serán suyas.
Más feliz que marica con dos culos.
Proclamo en voz alta el libre pensamiento, y que muera el que no piense como yo
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
Para abril, de un grano salen mil.
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.
Rocíos de Agosto, miel y mosto.
De la viña del vecino, sabe mejor el racimo.
Es agua derramada.
Si llueve en Febrero, en todo el año hay tempero.
El que asno nace, asno se queda.
Negocios de puercos, puerco negocio.
Moza, sabe estotro: que de la perdiz el pecho y del conejo el lomo.
Ojos que bien se quieren, desde lejos se saludan.
Loro viejo no da la pata.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
Con los años que me sobran y los dientes que me faltan no me cambio con usted.
A buenas horas, mangas verdes
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
Zanahoria borracha, pan y centeno, llenando la tripa, todo está bueno.
Cantando y cantando, las penas se van aliviando.
Ay, Jesús, que el rosario de mi compadre no tiene cruz.
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
El vientre lleno aunque sea de heno.
Hoy es el mundo; mañana es otro mundo
Más vale maña que fuerza.