¡Llueve sopa y yo con tenedor!
Raído y roto, cerca está lo uno de lo otro.
El hombre casado, ni frito ni asado.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Quien se va lejos, vivo está y le tienen por muerto.
Si en verano soy cigarra, y de Septiembre a Mayo hormiga, no te apures madre mía, que ha de irme bien la vida.
Reza, pero no dejes de remar.
Meter aguja y sacar reja.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
El amor y el reloj locos son.
La mentira nunca muere de vieja.
¿Por qué un guía para quien ya ve el templo?
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
El buen vecino, arregla el camino.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
Pascua pasada, el martes a casa.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
El que más madrugo, un talego se encontró.
Mal apaña quien no engaña.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
Si tiene remedio,¿ por qué te quejas? Si no tiene remedio, ¿por qué te quejas?
Di poco, pero lo poco que digas, dilo bien.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
La madera de tu casa, en enero sea cortada.
Dios da las nueces, pero no las parte.
Tras de maluca tuerta, más le valiera estar muerta.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
Con regla y compás, en tu casa vivirás; sin compás y sin regla, ni en tu casa ni fuera de ella.
Convertir las lanzas y escudos en jades y telas.
Despacio y buena letra, dice el maestro en la escuela.
Una vez se nace, una vez se muere y una vez se quiere.
Es por bondad de corazón por lo que el cangrejo rechazó que Dios le fabricara una cabeza.
Para un madrugador, uno que no duerma.
Quien no canea, calvea.
El verano muere siempre ahogado
La moza buena, en casa está y afuera suena.
Hay un tiempo para soñar y otro tiempo para actuar. Solo el sabio sabe la diferencia.
Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
No hay don sin din.
Rey determinado no ha menester consejo.
Gota a gota se forma el río.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.