Idos y muertos es lo mesmo.
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
Si el pimentonero se acerca a tu casa, la nieve baja.
Quien no oye consejo no llega a viejo.
Amigos y relojes de sol, sin nubes sí, con nubes no.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Quien tiene y da, no esta obligado a más.
El buen gallo, en todo gallinero canta.
Los hombres, a la vejez, tornan a la niñez.
Coces de yegua, amor es para el rocín.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
Está oscuro debajo de la lámpara
Al que madruga, le da sueño más temprano.
A un traidor, dos alevosos.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
Los azotes duelen según el tamaño del culo.
Es siempre provechoso abrir cualquier libro.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
Manantiales de salud son la higiene y la virtud.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
Entran como arrimaos y quieren salir como dueños.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
Agua de Duero, caldo de pollos.
Como el azúcar no es arsénico, muchas tumbas están llenas.
Camino robado, al otro día, sin gente.
El fanfarrón mata a un león ausente, pero se asusta de un ratón presente.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
Cada quien, con su cada cual.
A chillidos de cerdo, oídos de carnicero.
No tengas como vano el consejo del anciano.
Zanahorias, no; cosas que unten la barba quiero yo.
Triste de la casa donde la gallina canta y el gallo calla.
Aquel que pregunta es un tonto por cinco minutos, pero el que no pregunta permanece tonto por siempre.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
No ruegues a mujer en cama, ni a caballo en el agua.
Haragán y gorrón, parecen dos cosas y una son.
Ladra de noche para economizar perro.
Una vez un papel rompí y cien veces me arrepentí.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Cada mochuelo, a su olivo.
No hay dos sin tres.
Con la primera copa el hombre bebe vino; con la segunda el vino bebe vino, y con la tercera, el vino bebe al hombre.
El futuro brota del presente, que tiene su semilla en el pasado.
Cenó carnero y amaneció muerto.