Siempre queda algo de fragancia en la mano que da rosas.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
Si las vigas de arriba están mal, las de abajo otro tal.
No eches más leña al fuego.
Si te pica un alacrán, las campanas a repicar.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Qué inflama rápidamente,se extingue pronto.
Camarón que se duerme amanece en el mercado.
El tiempo es como tu bolsa: no la pierdas y tendrás suficiente
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
Dar un cuarto al pregonero.
En la desgracia habita la felicidad y en la felicidad se oculta la desgracia.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
Agua, agua, que se quema la fragua.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
Jugar a dos barajas.
Día vendrá que tenga peras mi peral.
Al desdén con el desdén.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
Solamente los imbéciles no cambian de opinión
Quien hizo una, hará ciento.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
No seas mono, porque te bailan.
Boñiga de Abril, tira manchas mil.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
Todos los ríos van al mar, pero el mar no se desborda.
En mi huerto te crié, de tu fruto nunca comí, los milagros que tú hagas, que me los cuenten a mí.
Cada uno en su casa es rey.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
Cuando el invierno primaverea, la primavera invernea.
Más que mil palabras inútiles, vale una sola que otorgue paz.
Quien carece de talento, echa siempre el mismo cuento.
Mala señal de amor, huir y volver la cara.
El corazón engaña a los viejos.
Tu eres tu propia barrera; sáltala desde dentro
Espéjate para que veas cómo eres.
Idos y muertos es lo mesmo.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
Buenas y mejores, por falta de seguidores.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Si el pimentonero se acerca a tu casa, la nieve baja.