Pan y vino es media vida, la candela la otra media.
Cuando una puerta se cierra, ciento se abren.
Mala noche y parir hija.
El rey fue viejo a Toro y volvió mozo.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
Boca de verdades, cien enemistades.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
Reniego de caballo que se enfrena por el rabo.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
Vive con ilusión mientras estés vivo, el ágil siempre sale adelante. Vi las llamas de una mansión, pero en la puerta yacía un muerto.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Hermanos hay tanto por hacer!
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
Si las palabras de salida son hermosas, entonces las palabras entrantes serán muy bonitas.
Reniego de señora que todo lo llora.
Se pilla al mentiroso, antes que al cojo.
Ruéganla que se pea, y cágase.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
Se te caes siete veces, levántate ocho.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Donde hay hambre no hay tortilla mala.
Amor loco, yo por vos, y vos por otro.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
El que no chilla, no mama.
Nos aburrimos porque nos divertimos demasiado
Ya lo dice el refrán: pasa hambre el que no tiene pan.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
Si iniciaste el camino por voluntad propia mil ri parecen uno solo. (El ri es una unidad de medida de longitud japonesa)
Cuando la olla hirbiendo se desborda, ella misma se calma.
Quien tiene culo de mal asiento, no acaba ninguna y empieza ciento.
Cada día olla, amarga el caldo.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
La noche para pensar, el día para obrar.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Reina es la gallina que pone huevo en la vendimia.
Aun si el camino es conocido, pregunta.
Los vicios no necesitan maestro.
Nieve de Octubre, nieve para cinco meses.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Un pájaro no canta porque tenga una respuesta. Canta porque tiene una canción.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Quien no arrisca, no aprisca.