Cambio de costumes, gran pesadumbre.
Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
Ya va el galgo cerro arriba, harto de corteza y miga.
Ganado suelto bien retoza.
El que con niños se acuesta mojado amanece.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
Agua de por San Juan, quita vino y no da pan.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
Ni arroz pasado, ni guiso ahumado.
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
De bajada todos los santos ayudan
Nunca sopla viento favorable para el marino que no sabe en qué puerto fondear.
Los escándalos de familia no deben trascender para afuera.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
En casa pobre, pocos cuentos.
Al erizo, Dios le hizo.
Quien siempre adula se quema las mangas
Ninguno que beba vino llame borracho a su vecino.
Lo que va viene.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.
Ten cuidado que un perro negro no se meta en medio
La confianza da asco
Sucede en un instante lo que no sucede en un año
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
El toro y el gallo en el mes de Mayo.
Hace un frío que se hielan las palabras.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
Cuando llega la noche, el miedo se tiende a la puerta, y cuando llega el día, se marcha a las colinas.
Solo tres tipos de personas dicen la verdad: los niños, los locos y los borrachos
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
Cuando la noche es tan oscura que no llegas a divisar tu nariz, estate seguro que el alba está muy cerca.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
De tu casa a la ajena, con la barriga llena.
De cuarenta para arriba, ni te cases, ni te embarques, ni te mojes la barriga.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
El cantar, alegra el trabajar.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
Ave por ave, el carnero si volare.
¿Adónde irá el buey que no are?.
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
Sin plumas y cacareando, como el gallo de Morón.