A mono viejo no se le hace morisqueta.
Ahora que tenemos tiempo, cuéntame un cuento.
En Septiembre, el que no tenga ropa que tiemble.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Mojarse el potito.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
Cada oveja con su pareja.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te botaré?.
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
Debo, no niego; pago, no tengo.
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
Cien refranes, cien verdades.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
Si el aire frío salta El Pirineo, por todas partes nieve y hielo veo.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
Contigo, pan y cebolla.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
Se te cayó e cassette
Si te queda el saco.
En otoño y en invierno, tiemble el enfermo.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
No sufras por calenturas ajenas.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
Ni primavera sin golondrina, ni alacena sin harina.
Casa vieja todo es goteras.
El año bueno, el grano es hecho; el año malo, la paja es grano.
Cada poema un silbido, como los que el viejo aquel de mi bloque, lanzaba cada mañana en cuanto ponía un pie en la calle, por si el perro que había perdido hacía veinte años, andaba por los alrededores.
Septiembre benigno, octubre florido.
La gracia de cada refrán, es decirlo en el momento y el lugar en donde van.
Mucho ruido y pozas nueces.
Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores.
Amores de una señora, se olvidan con otro amor.
Refrán es muy antiguo que es gran mal el mal vecino y más si es de tu oficio.
Por Santa Cecilia, la nieve en cualquier cima.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Hasta que llegue Navidad, no eches manos a podar.
Ni tan vieja que amule, ni tan moza que retoce.
Que no te den gato, por liebre.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
Pueblo chico infierno grande.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
Año de hierba, año de mierda.
A buey viejo, no se le saca paso.