Quien tiene el estómago lleno, dice: ayunemos.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
El que madruga, encuentra todo cerrado.
Boca con duelo, no dice bueno.
En pasando Noviembre, quien no sembró que no siembre.
Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
En Marzo, la veleta, ni dos horas está quieta.
Ni mueras en mortandad ni juegues en Navidad.
Más mamado que chupo de guardería.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
Vuelta al cuidado, que canta el gallo.
No solo de pan vive el hombre.
Más difícil que matar un burro a pellizcos.
Ni boda sin canto, ni mortuorio sin llanto.
Lo raro es caro.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
Cántaro vacío, con solo aire hace ruido.
Hazte la fama y échate a la cama.
Un momento puede hacernos infelices para siempre
Mejor pájaro libre que rey cautivo.
El pobre de su pobreza no sale.
Joven es quien está sano aunque tenga ochenta años, y viejo doliente, aunque tenga veinte.
Baile que en burla empieza, acaba en boda.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Guarda los pensamientos de la noche para la mañana
Al viejo recién casado, rechazarle por finado.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
A buenos ocios, malos negocios.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
La justicia tiene un largo brazo.
A la corta o a la larga no hay matrero que no caiga.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
Plantas soja recoges soja, plantas judías recoges judías.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
El ternero recental no teme al tigre.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
Comamos y bebamos que mañana moriremos.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
Quien tiene dineros, compra panderos.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
Oir a todos, creer a pocos.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
Donde el corazón se inclina, el pie camina.
Carnaval lluvioso, Semana Santa zurraposa.