A lo que se quiere bien, se castiga.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Nadie es tan bruto que tire piedras a un árbol sin frutos.
Más bien duerme el deudor que su acreedor.
El valiente vive hasta que el cobarde quiere.
A la gallina no le pesan sus plumas.
A gran pecado, gran misericordia.
No quieras tapar el sol con un dedo.
El arbolito desde chiquito.
Siempre habla quien menos puede.
La sabiduría inútil solo se diferencia de la tontería en que da mucho más trabajo.
Cuando no se puede segar, se espiga.
Las paredes tienen oidos.
A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
Mientras dura, vida y dulzura.
Si los dos esposos son gastadores, la casa se quema por los cuatro costados.
El que tenga la cola de zacate, que no se acerque a la lumbre.
En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos.
No te fíes del enemigo que duerme.
Hombre chiquitín, alcahuete y saltarín.
Helada sobre lodo, agua sobre todo.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
En el modo de escupir se conoce el que es baboso.
Para cura de mis males, me vinieron más pesares.
Buey harto no es comedor.
Averiguelo, Vargas.
Aceituna cordobí para boca toledana no vale un maravedí.
La cara bonita y la intención maldita.
Espera que llene la mar, para entrar al canal.
Proba varón, que primero es San Antón.
Un canasta usada ya no es bonita.
Ni para carga ni para silla.
Favorece a quien te ayudó y olvida al que se negó.
Caga el Rey, caga el Papa y en este mundo de mierda de cagar nadie se escapa.
El que no es amado, es un desgraciado, pero el que no ama es un infeliz.
Guárdame en casa y te honraré en la plaza.
Parva trillada, parva beldada.
Cual seso tuve, tal cabeza traigo.
La mujer baja la voz cuando quiere algo, pero la sube al máximo cuando no lo consigue.
Bachiller en artes, burro en todas partes.
Gota de miel, caza más moscas que un tazón de hiel.
Amigo de muchos, amigo de ninguno.
Cuentas de pobre, raro es que se logren.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
Algún día cogerá la zorra cabrito.
Cada doblón acumulado ha sido diez veces rapiñado.
O Cesar, o mierda.
Más vale una imagen que cien palabras.
Compra la lanza apuntada a tu corazón si no quieres sentir su punta.
Te están dando Atol con el dedo.