En la boda, quien menos come es la novia.
El jabón es para el cuerpo lo que las lágrimas para el alma.
Los verdaderos amigos son tan raros como las moscas blancas
Por la barriga y la ubre, la que es vaca se descubre.
Cuando agua venga antes que viento, prepara el aparejo a tiempo.
El mejor adorno es, la modesta sencillez.
Pretextos quiere la muerte para llevarse al enfermo.
Sufro y callo, por el tiempo en que me hallo.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
El mundo es de la gente activa
Es tan chaparro que cuando se sienta en el suelo, le cuelgan los pies.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
La abundancia hace infelices a los ricos.
El que no tiene vergüenza, toda la calle es suya.
Con aguja de plata no se puede coser todo.
Picha española no mea sola.
Todo mi gozo en un pozo.
Lo malo nunca es barato.
Oro en manos de pobre, parece cobre.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
El que ambiciona lo ajeno, pronto pierde lo propio.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
El hambre mató a pocos; la hartura a muchos.
En guerra avisada no muere gente.
Si prometes y no das, mal vas.
Si no es gato, es gata.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
Buena crianza no pierde punto.
Cuando el invierno es lluvioso, el verano es abundoso.
Le dan la mano y se toma el pie.
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
El mucho trato hermana al perro y al gato.
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
Dos no pelean cuando uno no quiere.
Hacer agua los dientes.
A falta de reja, culo de oveja.
Al que quiera saber, mentiras a él.
Albañil chapucero tapa en falso el agujero.
Con el mal pastor, las ovejas se queman al sol.
Le dieron como a violín prestado.
Cero grados, ni frio, ni calor.
El mucho hablar es dañoso, y el mucho callar no es provechoso.
El burro de San Vicente carga la carga y no la siente.
Compra con tu dinero, y no con el ajeno.
Horizonte claro con cielo nublado, buen tiempo declarado.
El qué se convierte en borrego será comido por el lobo.
Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
Iba en su yegua y preguntaba por ella.