Donde hay gana, hay maña.
La mentira anda con muletas, y la verdad sin ellas.
El que no sepa guardar un centavo, nunca tendrá muchos.
La esperanza no llena la panza.
La religión está en el corazón, La religión es la poesía del corazón
La última cuenta la paga el diablo.
El enamorado y el pez frescos han de ser.
El cazador que persigue a un elefante no se detiene para tirar piedras a los pájaros.
La buena ropa abre todas las puertas.
Por mucho que sople el viento, una montaña no se inclina ante él.
Libro cuya lectura no te mejore, quizás te empeore.
Cabra de manada, no se halla encerrada.
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
Lo que es obvio, no es necesario que sea explicado.
Al perro, échale un hueso, y se amansará con eso.
Quien una deuda se traga, tarde o temprano la paga.
El gato gruñón, no caza ratón.
Te quiere bien quien te pone casa en Jaén.
El que la deba, que la pague.
Quién no gusta del vino, de Dios espere el castigo.
Dos ladrones tienes en casa tú, el teléfono y la luz.
Las penas de otro doliente, el corazón no las siente.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
La mejor carga que puede llevar un hombre es demasiado sentido común; la peor, demasiada bebida.
El hábito no hace al monje, ni la venera al noble.
El que no tiene cabeza, para qué quiere montera.
Gato con guantes, no caza, pero amenaza.
Hacer como el carpintero: medir dos veces, para cortar una vez.
Canas y armas vencen las batallas.
Cuando el ojo no está bloqueado ve al ojo;cuando la mente no está bloqueada,el resultado es la sabiduría;cuando el espíritu no está bloqueado, el resultado es el amor.
La fantasía es la droga de la mente
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
¡Sálvese el que pueda que la barca esta haciendo agua!
Haga lo que yo mando, no lo que yo hago.
Para el olvido, el ausente no es más que un muerto viviente.
Sol que mucho pica, o llueve o graniza.
Comer fruta, hablar puta, leer carta, bien se puede hacer en la plaza.
La viña del ruin, se poda en Abril.
Los cascos salen a la botija.
Hay hombres que no beben, porque ser indiscretos temen.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
No hay almohada más blanda que una conciencia tranquila.
Después de vendimiar siempre sobran cestos.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
A hoy lo veo; en mañana, poco creo.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
A la muerte no hay cosechador que la coseche.
Chico catorceño, come como grande y trabaja como pequeño.