No hay cambios sin inconvenientes, aun de peor a mejor
Agua estantía, renacuajos de día.
Hoy arreboles, mañana soles.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Enero y Febrero hinchan el granero, con su hielo y su aguacero.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Ni ruin hidalgo, ni ruin galgo, ni ruin letrado.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
Serio como perro en bote.
No hay luna más clara que la de enero, ni amor más querido que el primero.
El jorobado no ve su joroba
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
Perro ladrador, poco mordedor.
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
Las novedades son la sal de la vida.
En enero, plante ajero; a finales, que no a primeros.
Busca pan para Mayo y leña para Abril y échate a dormir.
A quien Dios ama, Dios le llama.
A burra nueva, cincha amarilla.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
Alegría amagada, candela apagada.
Una buena campana se siente de lejos.
Baila más que un trompo.
Más dañado que agua de florero.
A chico pié, gran zapato.
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
Las llamas se elevan más cuando cada uno les echa leña.
Todo tiene un fin.
Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
Qué es una raya más para el tigre.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Cantando se van las penas.
Ninguna buena historia se gasta, por muchas veces que se cuente.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
En Noviembre el frío vuelve.
Febrero, cebadero.
Si al mediodia el rey dice que es de noche, tú contempla las estrellas.
No hay que buscar al ahogado rió arriba.
Un amigo nuevo es como el vino nuevo: envejecerá y lo beberás con deleite
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
A la rana no le gusta que se sepa que fue renacuajo
Hombre refranero, medido y certero.
Salud y fuerza en el canuto.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.