Llamame tonto y dame pan.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
Lamiendo culos a la cumbre subieron muchos.
De un mismo árbol, un madero dorado y otro quemado.
La gallina vieja es la que hace mejor caldo.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
Jornada emprendida, medio concluida.
Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
No hay mal que dure cien años, ni medico que lo cure, ni medicina en botica.
No hay peor tiempo que aquel que viene a destiempo.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
A tu amigo pélale el higo y a tu enemigo el prisco.
El que tiene una alta meta, suela cambiar de chaqueta.
No cuentes los pollos antes de incubarlos.
No hay montaña sin niebla, de la misma forma que no hay hombre de mérito sin calumnias.
Quien para mear tiene prisa, acaba de mear en la camisa.
Un día es un día, y una paliza es un rato.
Aquel que ha contemplado la belleza se vuelve bello para siempre.
Si te detienes cada vez que un perro ladra nunca llegarás al final de tu camino.
Mala para quien calla y peor para quien habla.
Al último siempre le muerde el perro.
Pon y te llamaran gallina.
Hacer de tripas corazón.
La buena ocasión, propicia al ladrón.
Más vale buena concordia que próspera guerra y victoria.
El que ríe de lo que desconoce esta en el camino de ser un ignorante.
Hablar a tiempo requiere tiento.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
Sabio en latín y tonto en castellano.
Sin sal, todo sabe mal.
Rábanos sin pan, poco o nada te alimentarán.
El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.
En priesa me ves, y doncellez me demandas.
El que tiene capa, escapa.
Más vale bueno que mucho.
De mala ropa no sale un buen traje.
No hay día malo sin día bueno.
Quien mucho vino bebe, a sí se daña y a los otros hiere.
Hoja a hoja se come la alcachofa.
Nuestra vida es un río que desemboca en el mar
A donde se cree que hay chorizos, no hay clavos donde colgarlos.
Sabe más el tonto en su casa que el listo en la ajena.
Lo que no cuesta no vale.
Levantarse con el pie izquierdo.
Si consigues encontrar a un amigo leal y quieres que te sea útil, ábrele tu corazón, mándale regalos y viaja a menudo a verle.
No digas de este agua no beberé, por turbia que baje el agua mayor puede ser la sed.
Cuando el río suena, agua lleva.
Hay que mantener firme y custodiado nuestro corazón, si se deja ir puede perder la cabeza
Qué buenos semos, mientras comemos.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.