No hay montaña sin niebla, de la misma forma que no hay hombre de mérito sin calumnias.
Quizás nunca escucharas las cosas que quieres oir de la persona que quisieras que las dijera, pero no seas tan sordo para no oirlas de la persona que te las dice desde su corazon.
No hay mal que dure cien años, ni medico que lo cure, ni medicina en botica.
La flauta siempre se toca, soplándola con la boca.
No cuentes los pollos antes de incubarlos.
Dar tiro.
Quien para mear tiene prisa, acaba de mear en la camisa.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
No hay peor tiempo que aquel que viene a destiempo.
Jornada emprendida, medio concluida.
El que ríe de lo que desconoce esta en el camino de ser un ignorante.
La gallina vieja es la que hace mejor caldo.
Lamiendo culos a la cumbre subieron muchos.
Aquel que ha contemplado la belleza se vuelve bello para siempre.
De un mismo árbol, un madero dorado y otro quemado.
Si te detienes cada vez que un perro ladra nunca llegarás al final de tu camino.
A tu amigo pélale el higo y a tu enemigo el prisco.
Mala para quien calla y peor para quien habla.
Hacer de tripas corazón.
Pon y te llamaran gallina.
Al último siempre le muerde el perro.
El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.
La buena ocasión, propicia al ladrón.
Rábanos sin pan, poco o nada te alimentarán.
Quien mucho vino bebe, a sí se daña y a los otros hiere.
Sabe más el tonto en su casa que el listo en la ajena.
Sabio en latín y tonto en castellano.
El que tiene una alta meta, suela cambiar de chaqueta.
Más vale buena concordia que próspera guerra y victoria.
Hablar a tiempo requiere tiento.
Nuestra vida es un río que desemboca en el mar
El que tiene capa, escapa.
Lo que no cuesta no vale.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
En priesa me ves, y doncellez me demandas.
Cuando el río suena, agua lleva.
Sin sal, todo sabe mal.
Si consigues encontrar a un amigo leal y quieres que te sea útil, ábrele tu corazón, mándale regalos y viaja a menudo a verle.
Más vale bueno que mucho.
No hay día malo sin día bueno.
Hay que mantener firme y custodiado nuestro corazón, si se deja ir puede perder la cabeza
No digas de este agua no beberé, por turbia que baje el agua mayor puede ser la sed.
Levantarse con el pie izquierdo.
Hoja a hoja se come la alcachofa.
De mala ropa no sale un buen traje.
A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.
A donde se cree que hay chorizos, no hay clavos donde colgarlos.
Ningún hombre vale más que otro si no hace más que otro