Lo que mucho se usa, poco dura.
El buen saber es callar, hasta ser tiempo de hablar.
Si no vas de acuerdo con uno, es su problema;si no vas de acuerdo con nadie, es tu problema.
Entre mi amigo y mi amiga, primero está mi barriga.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
Mira a quien está sobre ti como a tu padre, y a quien está debajo como a tu hijo.
A la mañana puro y a la tarde sin agua.
Cuando de los cincuenta pases, no te cases.
A lo que no te agrada, haz que no oyes nada.
El elefante muerto deja sus colmillos; el tigre, su piel; y el hombre, su nombre
Ni con todo el dinero del mundo se puede comprar una hora de sueño tranquilo.
Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en el precipicio.
Tierra por medio, para poner remedio.
El que chatico nació, no puede ser narigón.
Aunque se necesite la espada una sola vez en la vida, es necesario llevarla consigo siempre.
Halagos a la casada pronto la hacen más mala.
Si un problema tiene solución, no hace falta preocuparse. Si no tiene solución, preocuparse no sirve de nada.
Qué linda mata de romero, y era un cardo borriquero.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
Alaba al ignorante y hazle bailar; si no es tonto, tonto le harás terminar.
Quien no ha sudado la plata, la coge y la desbarata.
Si tienes un amigo, visítalo con frecuencia pues las malas hierbas y las espinas invaden el camino por donde nadie pasa.
Decir la verdad es como escribir bien, se aprende practicando
Si tienes hijas, comerás buñuelos.
Las cosas lo que parecen.
A quien de bueno viene, por bueno se le tiene.
Maldigo el diente que come la simiente.
Guardólo Dios de piedra y niebla, más no de puta vieja.
Recién muerto, hasta el peor, tiene del santo el olor.
Por San Lucas, a Alcalá putas.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
No hay duelo sin consuelo.
Qué satisfacción estar enamorado
Está más loco que una cabra.
Agua cocida, saludable y desabrida.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
Al romero que se le seca el pan en el zurrón, no le tengas compasión.
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
La enfermedad y el anciano, siempre de la mano.
Tiran más tetas que carretas.
Baje la novia la cabeza y cabrá por la puerta de la iglesia.
El vulgo es necio y pues lo paga, es justo hablarle en necio para darle gusto.
Al hambre no hay pan negro.
Antes de mil años estaremos todos calvos.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
Conoce a tu adversario y conócete a ti mismo, y vencerás en cien batallas.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
Agua fría y pan caliente, nunca hicieron buen vientre.
A la corta o a la larga, el galgo a la liebre alcanza.
Solo no da traspiés el que no tiene pies.