A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Lo que no se conoce no se apetece.
De un hueco salimos y a un hueco vamos a dar.
Al toro hay que agarrarlo por los cuernos.
Lo bien aprendido, nunca es perdido.
La felicidad consiste a menudo en el arte de saberse engañar
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Chiquito, hasta el asno es bonito.
Si Mahoma no va a la montaña, la montaña viene a Mahoma
Vive cantando, muere llorando.
Coge la ocasión al vuelo antes de que te enseñe el rabo.
Con un pozo y un malvar, boticario de un lugar.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
El levante las mueve y el poniente las llueve.
Casamiento santo sin capa él y ella sin manto.
Caridad y amor no quieren tambor.
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.
Quiero demasiado a Dios para tener miedo al diablo
Machacando, machacando, el herrero va afinando.
Como soy del campo, aquí me lo zampo.
Una hora de hoy es mejor que dos de mañana.
Ya en el veranillo, la madurez del membrillo.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
Dar puntadas.
Fiado has, tu pagarás.
Dicen que casar casar, yo también me casaría si la vida de casados fuera como el primer día.
Se aprende poco con la victoria, en cambio, mucho con la derrota.
Al amigo con su vicio.
No comes nueces por no tirar la cáscara.
Jamás en el mismo plato, comen el ratón y el gato.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
No hay moza fea ni moneda de oro que tosca sea.
Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto. Proverbios 3:9-10
Mano de santo cura como por encanto.
Más feliz vive y sin prisa, quien no tiene ni camisa.
¿Por qué no saliste bueno?, di. Porque no me sembraste por San Martín.
El vino peleón, tomarlo en jarro o en porrón.
Diríjase hacia donde va la pelota, no hacia donde se encuentra.
Si el alcalde corta pinos, ¿qué no harán los demás vecinos?
Abril lluvioso hace a Mayo hermoso.
Entre el si y el no de una mujer, no cabe ni la cabeza de un alfiler.
Por la muerte del asno nada pierde el lobo.
No hables por boca ajena.
El buen tiempo hay que meterlo en casa.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
La letra mata, su sentido sana.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
Madre no hay más que una.