Quiero demasiado a Dios para tener miedo al diablo
Por una oreja entra y por otra sale.
Injerta en Abril y a los tres años cogerás uvas mil.
Con un pozo y un malvar, boticario de un lugar.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
Lleno de pasión, vacío de razón.
Caridad y amor no quieren tambor.
Chiquito, hasta el asno es bonito.
En los nidos de antaño, no hay pájaros de hogaño.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Justo peca en arca abierta.
Lo bien aprendido, nunca es perdido.
Se aprende poco con la victoria, en cambio, mucho con la derrota.
Vive cantando, muere llorando.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
De un hueco salimos y a un hueco vamos a dar.
Fiado has, tu pagarás.
Una hora de hoy es mejor que dos de mañana.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Como soy del campo, aquí me lo zampo.
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
Machacando, machacando, el herrero va afinando.
Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto. Proverbios 3:9-10
Dicen que casar casar, yo también me casaría si la vida de casados fuera como el primer día.
Casamiento santo sin capa él y ella sin manto.
El levante las mueve y el poniente las llueve.
Jamás en el mismo plato, comen el ratón y el gato.
No hay moza fea ni moneda de oro que tosca sea.
No comes nueces por no tirar la cáscara.
Coge la ocasión al vuelo antes de que te enseñe el rabo.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
Más feliz vive y sin prisa, quien no tiene ni camisa.
Ya en el veranillo, la madurez del membrillo.
Mano de santo cura como por encanto.
Diríjase hacia donde va la pelota, no hacia donde se encuentra.
Por la muerte del asno nada pierde el lobo.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
Dar puntadas.
Al amigo con su vicio.
El vino peleón, tomarlo en jarro o en porrón.
El que se casa con vieja, fea y sin dote, es tonto de capirote.
Quien se acuesta con niños, mojado se levanta.
Madre no hay más que una.
El buen tiempo hay que meterlo en casa.
Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Si el alcalde corta pinos, ¿qué no harán los demás vecinos?
Entre el si y el no de una mujer, no cabe ni la cabeza de un alfiler.
Nadie diga de ninguno porque no diga de el alguno.
¿Por qué no saliste bueno?, di. Porque no me sembraste por San Martín.
Fui a casa de mi vecina y avergoncéme; volví a la mía y remediéme.