Desde donde se posan las águilas, desde donde se yerguen los jaguares, el Sol es invocado.
Año lluvioso, échate de codo.
Por enero florece el romero.
Renegad de viejo que no adivina.
Si miras mucho atrás, a ninguna parte llegarás.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
Si vas para volver, no vayas.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Nuestra vaca tiene el pesebre en Galicia y las ubres enMadrid.
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
Año malo, panadera en todo cabo.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
Toro y gallo, y trucha y barbo, todo en Mayo.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
Borrón y cuenta nueva, la cuenta pasada aprueba.
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
Más vale poco que nada.
Amigo reconciliado, doble enemigo
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
Amor grande vence mil dificultades.
Quien en un año quiere ser rico, al medio le ahorcan.
Una alegría esparce cien pesares.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
Al cabo de los años mil, vuelven las aguas por donde solían ir.
Febrero, rato malo y rato bueno.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
No saber de la misa la media.
Pensando en pajarito preña'o
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
San Xoán trae o inferno, e San Andrés o inverno.
Por San Martín, trompos al camino.
Mucho te quiero perrito; pero de pan, poquito.
Enero, buen mes para el carbonero.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
El pez grande se come al chico.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
Cómo será la laguna, que el chancho la cruza al trote.
Las felicidades que gustan no duran demasiado
Cuando seas padre comeras huevos.
Yemas de Abril, pocas al barril.
Amor no respeta ley, ni obedece a rey.
Estas son lentejas; si quieres, las comes, y si no, las dejas.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
Un mes antes y otro después, es invierno de verdad, que es cuando llegan los dos hermanos, moquito y soplamanos.
Hay un tiempo para ir de pesca y otro para secar las redes.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Febrero el corto, el pan de todos.
Nada hay nuevo bajo el sol.