Los patos marinos anuncian nieve.
Pueblos vecinos, mal avenidos.
Si en lunes es Navidad, riquezas has de hallar.
Refranes y consejos todos son buenos.
De vaca vieja, novilla brava.
Por Santa Catalina, la nieve se avecina.
Buen año de miel, que van los zánganos a por agua.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
A caracoles picantes, vino abundante.
Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
A fin de año, remienda tu paño.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
Febrero loco y Marzo otro poco.
Otoño entrante, barriga tirante.
Las palabras se las lleva el viento.
Despedida de borrachos.
Del joven voy, del viejo vengo.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
El frío puede entrar de repente, entre Navidad y los Inocentes.
Cada día tiene su refrán y su afán.
Refranes viejos son verdaderos.
A la cena y a la cama, solo una vez se llama.
Quien cava en noviembre, el tiempo pierde.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
A cada lechón le llega su noche buena.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
La sierra, con nieve es buena.
La mujer rogada y la olla reposada.
Mucha flor en primavera, buen Otoño nos espera.
Nieves en la tierra, abundancia en la vega.
Es tiempo de vacas flacas
Remienda tu sayo y te durara otro año.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
Otros tiempos, otros modos.
Navidad en viernes, siembra por donde pudieres.
Por los Santos, la nieve en los campos.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
Un muerto hablando de un ahorcao.
Como chancho en misa.
Hasta que sea pasado, no digas mal del año.
Al que veas en alpargatas por Navidad, no le preguntes cómo le va.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
Por los reyes, el hielo y la nieve crecen.
Boda en mayo ¡Qué fallo!
A cada santo le llega su día.
Ni fraile en boda, ni perro entre ollas.
Escoba nueva, barre bien.
Nieve en octubre, siete lunas cubre.
Buena es la nieve que en su tiempo viene.