Miraste a la luna pero te caíste en el arroyo.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
Todos los que se rindan se salvarán; quienquiera que no se rinda, sino que se oponga con lucha y discordia, será aniquilado
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
A ninguno le hiede su mierda sino la ajena.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
Anda abrigado, come poco y duerme en alto, si quieres vivir sano.
No vacíes tu vientre a todo el mundo ni dañes la consideración que de ti tienen.
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.
No le busques ruido al chicharrón.
Los castellanos tienen más lengua que manos.
Al pasar San Antón, sastres al sol.
Mozo rondador, no puede ser madrugador.
El que trabaja, no come paja
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
No recomiendes a nadie sino quieres que te reclamen.
Vino tinto con la vaca, y blanco con espinaca.
Un buen libro es un tesoro: cada hoja, un pan de oro.
Ninguno más fama tiene que la que darle quieren.
Cada maestrito tiene su librito.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
Cada día gallina, amarga la cocina.
Albaricoques de Churriana, unos caen hoy y otros mañana.
El que trae , lleva.
Donde comen cuatro comen cinco.
Por San Simón y San Judas cogidas las uvas, lo mismo las verdes que las maduras.
Más fea que un carro por debajo.
Al tiempo del higo, no hay amigo.
Cada cabeza es un mundo.
La lengua es el azote del culo.
Con ballestrinque y cote no se zafa ningún bote.
Por Santa Catalina coge tu oliva, la vieja que lo sabía cogida la tenía.
Un hombre es tan sabio cuanto a su cabeza, no cuanto a sus años.
Miguel, Miguel, no tienes colmenas y vendes miel.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
La vida es un trabajo que hay que hacer de pie
Cuando las olas se han aquietado y el agua está en calma, entonces se refleja la luz y se puede vislumbrar el fondo.
Cuidado con los secretos porque son una poderosa arma. Puedes utilizarla a tu favor o puede ser reutilizada en tu contra.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
La astuta raposa borra las pisadas con la cola.
No todo lo que pendula cae
No hay que conejear sin perros.
Las palabras son como las hojas, cuando más abundan poco frutos hay entre ellas.