Nadie diga mal del día hasta que sea pasado y la noche venida.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
Sobre gustos y colores no han escrito los autores.
Si con refranes, y no con leyes, se gobernara, el mundo andaría mejor que anda.
Para ser bella hay que ver estrellas
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
La alegría da miedo
Las tumbas se abren a cada instante y se cierran para siempre.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
Depende de cómo caigan las cartas
Mujer refranes, muller puñetera.
No te pegues que no es bolero.
Precaverse contra un posible percance.
No dejes camino viejo por camino nuevo.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
No coloques el puchero en el fuego si el ciervo aún corre en el bosque
Siembra por San Lorenzo los nabos, y llenarás el carro.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
La mujer lunarosa, de suyo es hermosa.
Estornudos y frailes, salen a pares.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Es mejor callar que con tontos hablar.
Calenturas de Mayo, salud para todo el año.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
¿Tienes té y vino? Tus amigos serán numerosos
Niebla de Marzo, helada de Mayo.
Más corre un caballo viejo que un burro nuevo.
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
Ni patos a la carreta, ni bueyes a volar, ni moza con viejo casar.
Se defiende como gato panza arriba.
Burro que piensa bota la carga.
A abril alabo, si no vuelve el rabo.
A lo que no puedas, no te atrevas.
Al mal amor, puñaladas.
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
El pollo de enero a San Juan es comedero.
A buen salvo está el que repica.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
A nadie le hace mal el vino si se bebe con tino.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
Sabemos del otoño cuando la hoja llega al moño.
A liebre ida, palos al cubil.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.