Tempero de San Miguel, guárdete Dios de él.
Zorra en viña, aligera la vendimia.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
Sigue a tu amigo y ve a Gangnam.
Llagas hay que no curan, y toda la vida duran.
¿Para qué tanta librería quien tiene la sesera vacía?.
A balazos de plata y bombas de oro, rindió la plaza el moro.
El buen vino, de sí propio es padrino.
En amores, los que huyen son vencedores.
Más vale pocos muchos, que muchos pocos.
Obra comenzada, no te la vea suegra ni cuñada.
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
Al viejo se le cae el diente pero no la simiente.
El buen vino sugiere buenos pensamientos y el malo perversos.
Las frutas por la mañana son oro, al mediodía plata y por la noche matan.
Dos cabezas piensan más que una.
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
Quien al mal árbol se arrima, mal palo le cae encima.
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
Mira la peseta y tira el duro.
Por Santiago y Santa Ana pintan las uvas, y para la Virgen de Agosto ya están maduras.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
En la casa del cura siempre hay hartura.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Burla pesada, en veras acaba.
Pan casero, de ese quiero.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
Ni mesa sin pan, ni ejército sin capitán.
A los cien años todos calvos.
Guardado el dinero, no pone huevos.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
De caballo overo, ni la crin ni el cuero.
Yo que no duermo, a todos doy mal sueño.
Muerto es quien ya no jadea, y vivo es quien patalea.
Los hijos de Mari-Rabadilla, Cada cual con su escudilla.
Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
Nadie diga: de esta agua no beberé, por turbia que esté.
El amor, de necios hace discretos.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
El ladrón piensa en el robo, y el preso en la libertad.
¿Quieres que te siga el can?, dale pan.
El enemigo es grande si se lo ve de rodillas.
Niebla en alto, lluvias en bajo.
Vive de forma que no hagas daño a nadie, he aquí la aspiración suprema
Es mejor gastarse que enmohecerse.