El que tiene hijos vive como un perro y muere como un hombre; y el que no los tiene, vive como un hombre y muere como un perro.
Quien se ausenta, es un muerto en exequias.
Nunca des consejo sin que lo pidan.
Antes de comer, unos vasitos has de beber, y comiendo, otros vasitos seguirás bebiendo; más después de haber comido, aún no te sentarán mal otros vasitos.
Cuando de visita te pierdo, si te vi ya no me acuerdo.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
Mal largo, muerte al cabo.
El pensamiento postrero es más sabio que el primero.
El oficial que no miente, sálgase de entre la gente.
Un deber fácil no es un deber
Cada uno habla como quien es.
El que no arriesga nada lo arriesga todo.
Cuando la culebra canta, señal de agua.
No hay nada más caro que lo regalado.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
El hablar mismo idioma.
Mientras ande tu asno, no le des palos.
Ni te abatas por pobreza, ni te ensalces por riqueza.
De el comer y el rascar, el trabajo es comenzar.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
El avaro es como el cerdo, esta bueno muerto.
Niña, si vas a reuniones, ajustate los calzones.
Ni estopa con tizones ni mujer con varones.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
Dar limosna con tambor, no agradece Nuestro Señor.
Ni uno de cada ciento, de su suerte está contento.
Agua en cesto se acaba presto.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
Lo que está por pasar pasará.
A hora mala no ladran canes.
La larga visita la alegría quita.
Quien conversa con un rostro amable, llena de alegrías los corazones de los demás.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
Zancas vanas, zancas vanas, temprano espigas y tarde granas.
Camina más una hormiga que un buey echado.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Del gaznate para abajo, todo sopas de ajo.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
Años y trabajo ponen el pelo blanco.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Zapateador que bien zapatea, bien se menea.
Muchas buenas sopas se hacen en ollas viejas.
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.
Dale un golpe a todas las plantas y ninguna caerá
El que no arriesga no gana.