Hace más ruido un árbol cayendo que un bosque creciendo.
Si un desgraciado sube a una montaña, las piedras le caen encima, incluso de abajo hacia arriba
Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.
Jugar la vida al tablero.
La zorra no se anda a grillos.
Con la alforja vacía, mal se inicia el día.
Por un moro que maté me pusieron matamoros.
El movimiento se demuestra andando.
Los de Guadalajara, por la noche mucho, por la mañana nada.
Para cruzar un río y dar dinero, nunca seas el primero.
Valiente es el ladrón que lleva una lámpara en su mano.
Cuidado que hay golondrinas en los alambres.
Más vale buen viento que fuerza de remos.
El que da, recibe.
Buena boca y buena gorra hacen más de una boda.
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
El que te cuenta los defectos de los demás, contará a los demás tus defectos.
Un estómago hambriento no tiene ningún oído.
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
¡Sé siempre el primero, incluso para los golpes!
Una casa sin amor es como una chimenea sin fuego, una casa sin la voz de un niño es como un jardín sin flores, la boca de la mujer amada sin la sonrisa es como una lámpara sin luz
Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud
Más peligroso que tiroteo en ascensor.
Agua, viento y cuchilladas, desde la cama.
Aprender sin pensar es inútil, pensar sin aprender es peligroso. (Confucio)
Solo había una condición para poder alcanzar la paz. Ambos líderes, blanco y piel roja, debían ostentar la misma posición. Pero los blancos no estaban dispuestos a ceder.
No dejar títere con cabeza.
Quien bebe por calabaza, no se sabe el vino que traga.
No plantes viña junto a camino, porque todo el que pasa coge un racimo.
El vino en bota, y la mujer en pelotas.
Mano lavada, salud bien guardada.
La casa del jabonero es toda un resbaladero.
Cuando sea monja te regalaré un higo, dijo un amigo a otro amigo.
Quien pisa con suavidad va lejos.
Quien vive sin disciplina, muere sin honor.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
Cada puerta va bien en su quicio, y cada uno en su oficio.
El que hambre tiene, en tortillas piensa.
Gato que no caza, ¡qué pinta en casa!.
Aprovecha el tiempo bueno, ya que el malo se mete solo.
No se cazan liebres tocando almireces.
Ajo, cebolla, y limón, y déjate de inyección.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
La vaca no se acuerda de cuando era ternera.
Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
Hacer una cosa contra viento y marea.
Le dieron gato por liebre.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
Cuando me despierte me llamas.