No retengas a quien se va, ni rechaces a quien llega.
Cólera de amantes resurgir del amor
A cada cañada le llega su añada.
En enero, bufanda, abrigo y sombrero.
Ave que vuela, a la cazuela.
Amor nuevo, olvida el primero.
El luto de la abuela, corre que vuela, y el del abuelo, lo que dura el duelo.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
Dan darán, dicen las campanas.
El que buen Norte tiene, seguro va y seguro viene.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
Si te sobra el tiempo de joven, de viejo se te esconde.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
Ama, perdona y olvida.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
De Navidad a San Juan, seis meses van.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
Noviembre y enero, tiene un tempero.
La puerca tira del tapón
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
Quien de refranes no sabe, ¿qué es lo que sabe?.
Los necios hacen la fiesta, y los listos la celebran.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Junio brillante, año abundante.
El diez de Abril, al cuco verás venir.
Una lágrima puede decir más que un llanto.
Riñen los amantes y se tiran las ligas y los tirantes.
Me cayó como patada en la guata.
Para el culo de una mujer y la mano de un barbero, siempre es Enero.
No hay mayor tontería que reñir.
El que ríe el último, ríe dos veces.
Quitar la leña debajo de la caldera.
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
La mariposa nocturna se precipita al fuego.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
Un barbudo, un cano, un licenciado, si no nieva el invierno se ha acabado
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Más vale una mala boda que un buen entierro.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
En carnaval todo pasa, hasta los novios a las casas.
Amor, viento y ventura, poco dura.
De noche madrugan los arrieros.