Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Con el buen sol, saca los cuernos el caracol.
A quien no le sobra pan, no críe can.
¡Ay putas, y como sois muchas!.
Vivimos entre dos nadas: nada al nacer y nada al morir.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
El pobre puede morir; lo que no puede es estar enfermo.
Bien vengas, mal, si vienes solo.
Rico y de repente, no puede ser santamente.
Después de perdido el barco, todos son pilotos.
Con hilo de plata labró mi seda, y voy y la tiendo en la alameda.
Cada día se aprende algo nuevo.
Las penas con pan son buenas.
No incluyas en la lista de tus amigos al hombre que aplasta sin necesidad un gusano
Quien anda deprisa es el que tropieza.
De vez en cuando la piedra perfora la piedra.
¿Qué tal que las vacas volaran?.
Bien de escudos y blasones, pero mal de pantalones.
No hay gallina ponedora, que ponga un huevo cada hora.
Nadie sabe para quien trabaja.
Fue por lana el avispado, pero volvió trasquilado.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
Llegado el carro al pie de la montaña , se encontrará infaliblemente el camino.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
Boca de miel y manos de hiel.
Cuando hay para carne, es vigilia.
Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.
Los ríos profundos fluyen lentamente.
Éramos pocos y parió la abuela.
Fontanero remilgoso, fontanero sin reposo.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
Cabeza fría, pies calientes y culo corriente, dan larga vida a la gente.
No temas de ser lento, teme solo a detenerte.
No hay secreto si tres lo saben.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
Gallina que no pone huevos, al puchero.
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
Perro viejo no caga en el trillo.
Buena carrera del buen caballo se espera.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
Escucha en el silencio y serás sabio.
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
Nadie da palos de balde.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
Cabra coja no quiere siesta, y si la tiene caro le cuesta.
Por el hilo sacaras el ovillo y por lo pasado lo no venido.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
El que de joven no trotea, de viejo galopea.