Alacena de dos llaves, la una entra cuando la otra sale.
Maestre por maestre, seálo éste.
Fango que se mueve, a demonios hiede.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
Limosna que así se vela y se ofrece, de lo alto viene.
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
Si tienes pan y lentejas, ¿por qué te quejas?.
El beber es caballero, y el comer villano y grosero.
Ningún amigo como un hermano, ningún enemigo como un hermano.
El remiendo, bueno o malo, ha de ser del mismo paño.
Casa junto al río y ruin en cargo no dura tiempo largo.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Pies, ¿para qué os quiero?.
El hombre nació para morir, es mortal.
Porque los loros no tienen médicos, viven siglo y medio; que si los tuvieran, cincuenta años no vivieran.
Antes de acabar, nadie se debe alabar.
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
Amor de gato se ve por el tejado.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
No te fíes del sol de primavera.
Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer algo encuentra una excusa.
A la gallina y a la mujer, le sobran nidos donde poner.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
Hermoso cagar de ventana, el culo para la calle.
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
Quien tenga vidrieras, no azuze pedreras.
Imaginación suelta, en un instante anda mil leguas.
Agosto, frío el rostro.
El agua hace flotar el barco, pero también puede hundirlo.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
No hará casa con azulejos, quien en cazar gasta su tiempo.
La mujer llora antes del matrimonio, el hombre después.
Rascar y comer comienzo ha menester.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
El oro se prueba en el fuego y los amigos en las adversidades.
Todo el mundo ha sido antes joven, pero no todas las personas han sido viejas con anterioridad.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
Existe una única libertad: la verdad. Existe una única esclavitud: la mentira
Lo prestado, ni agradecido ni pagado.
Amanecerá y veremos, dijo un ciego, y amaneció y no vio.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
Antes de decir de otro cojo es, mírate tú los pies.
El que es buen gallo en cualquier gallinero canta.
Nunca viene una desgracia sola.