Hasta la hormiguilla tiene su colerilla.
La humanidad se divide en tres clases: los inamovibles, los móviles y los que se mueven.
Por puerta abierta ladrones entran.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
La boca que no habla se escucha con dulzura.
Más fea que ver a la madre ahogarse atarugada de sebo.
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
Fuente de pastores, en invierno tiene agua, y en verano, cagajones.
Verifica siete veces antes de cuestionar a una persona.
Hasta San Antón Pascuas son, y si las quieres alargar hasta la Virgen de la Paz.
El que ha desplazado la montaña es el que comenzó por quitar las pequeñas piedras.
Los perros viejos no ladran inútilmente.
Indios y burros, todos son unos.
Ni están todos los que son, ni son todos los que están.
El barco de las promesas ya zarpó.
Hay que convivir; pero no conbeber.
Por su nueva silla y freno, el caballo no es más bueno.
Cuando estamos buenos, damos consejos a los enfermos.
La puta de Toro y la trucha del Duero.
Quien mea y no pee, es como quien va a la escuela y no lee.
No hay tal mancebo como el puerro, que le salen las barbas al año primero.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
De noche y si está la suegra, se ve hasta la leche negra.
De casa alacrán, sal fuera y que pique donde quiera.
Hasta una aguja, caída, bien paga la recogida.
La mala mujer y el buen vino, se encuentran en el camino.
Ir de trapillo.
Quien te quiere, te aporrea.
Para los toros del jaral los caballos de ahí mesmo.
En tiempo de guerra, mentiras por mar y por tierra.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
Quien tiene pies, de cuando en cuando da traspies.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Del mal que uno huye, de ese muere.
Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar.
Buenas palabras y buenos modos dan gusto a todos.
Vamos a ver dijo el ciego.
Buena, por ventura; mala, por natura.
El que fía, o pierde o porfía.
Cuando la milana pía, agua para tres días.
No porque ladran los perros dejan de pasar caravanas.
Más vale estar con la boca cerrada y parecer estúpido, que abrirla y confirmarlo.
No te guíes por mi apariencia, soy más ingenuo de lo que parezco.
Deja de mirar la puerta que se cerró, pues nunca encontrarás la que se ha abierto frente a ti.
El vino y la verdad, sin aguar.
En Agosto, prepara la tinaja para el mosto.
Un abuelo es como un caballo salvaje que ha sido entrenado por su hijo para que lo cabalgue su nieto.
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.