Dando y tomando, no cabe engaño.
Los encargos con dinero no se olvidan.
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
Más perdido que un moco en una oreja.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
Un hombre puede lo que sabe
Es tan buey el buey, que hasta la yunta lame.
Si vas a creer todo lo que lees, mejor no leas.
Más mal hay en la aldehuela del que suena.
Más vale una cuchara de suerte que una olla de sabiduría.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
Solo se consume el que no ama, pero quien ama da hasta los huesos a los demás
El buen caballo de ladridos no hace caso.
Al cabo de la jornada, no tener nada.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
El oro legítimo no teme al fuego.
Quien duerme diez horas, a la vejez llora.
Las migas son también pan.
Quien come aprisa, come mal.
Ni lugar sin taberna, ni puta sin alcahueta.
No valdees aguas desconocidas.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
A tal puta, tal rufián.
Las truchas y las mentiras, cuanto mayores, tanto mejores.
Las tormentas y las guerras no duran siempre.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
En Abril sale la espiga del cascabil.
La barriga llena da poca pena.
La mucha tristeza sueño acarrea.
No tiene el corazón amor postrero, siempre el último amor es el primero.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
A causa perdida, mucha palabrería.
No puedes evitar que el pájaro de la tristeza vuele sobre tu cabeza, pero sí puedes evitar que anide en tu cabellera.
El que teme a sufrir, sufre de temor.
Atente al santo y no le reces.
Más bien poco correctamente que mucho incorrectamente.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
Un cobarde piensa que vivirá para siempre si evita a sus enemigos; pero ningún hombre escapa a la vejez, incluso si sobrevive a las lanzas.
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
Encomienda sin renta, a su dueño no sustenta.
Deja lo afanado y toma lo descansado.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
El cielo escucha las plegarias del corazón, no de la voz.
Jugar al abejón con alguien.
La vida es un deber a cumplir
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.