El corazón y los ojos nunca son viejos.
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
Los infortunios que no pueden evitarse, deben endulzarse.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
A casa del amigo rico, irás siendo requerido, y a casa del necesitado, irás sin ser llamado.
Escritura es buena memoria.
De sol de tarde, Dios te guarde.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
No da, ni dice donde hay.
A cada cabeza, su seso.
Es mucha la totuma para tan poca agua
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
Recuerda, si hay tormenta habrá arco iris.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
La que de comer con su marido rehusa, no está en ayunas.
Ni son todos los que están, ni están todos los que son.
Real que guarda ciento, es buen real.
El buen carpintero mide dos veces, corta una.
El que presta un libro es tonto, y más tonto el que lo devuelve.
Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.
Unos visten el altar, para que otros digan la misa.
Pesar ajeno, no quita el sueño.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
A invierno lluvioso, verano abundoso.
Buena, joven, rica y bella, ¿dónde estella?.
No hable de cuerdas en casa de un hombre colgado.
Ocio, ni para descansar.
Mal acabará quien pretenda adentrarse en el futuro, ignorando lo que sucedió en el pasado, porque entonces no vivirá el presente.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
Mira hacia el sol, pero no des la espalda a la tormenta.
Cada siete años se muda la condición, la costumbre y complexión.
Jamás digas: nunca jamás.
Vino sacado hay que gastarlo.
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
Si el cura se resfría, hasta el monaguillo tose.
Más se junta pidiendo que dando.
Para el avaro, todo es caro.
La libertad es un pan bien cocido
Buey viejo asienta bien el paso.
Cada uno es muy libre de hacer de su capa un sayo.
Agua que no fluye se vuelve pantano y apesta.
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
No canta mal las rancheras.
Al que no le saben, le inventan.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.