El "porque sí" y el "porque no" son la razón de la sinrazón.
El que cada día va bien, el domingo no tiene que poner.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
Vuélvase lo suyo a su dueño, y tendrás buen sueño.
Humo de hogar no empaña el cielo.
Cada uno se apaña según tiene maña.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
En cada casa cuecen habas, y en la mía calderadas.
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
El que adelante no mira, atrás se queda.
La sed por el oro, socava el decoro.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
El que se lleva de consejos muere de viejo.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
En la casa donde no hay gobierno, a pellizcos se va un pan tierno.
Cuando llueve y hace sol, canta el gallo del Señor.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
El cazador que habla demasiado, va a casa de vacío dio.
El perfume de los cipreses sigue la respiración del viento. Las palabras de amor de la amada guían el curso de la vida de un hombre
Tronar como un arpa vieja.
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
Quien con el perro se acuesta, con las pulgas se levanta.
Quien mal cae, mal yace.
No compra barato quien no ruega rato.
No conviertas en amigo al que has vencido
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
San Julián, guarda vino y guarda pan.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
La buena hilandera, con el rabo del asno, hilaba su tela.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
Hasta la Ascensión, no te quites el ropón; y después, quita y pon.
El que se ajunta con gato aprende a maullar.
El fondo del corazón está más lejos que el fin del mundo.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Quémese la casa sin que se vea el humo.
Aunque la mona se vista de seda mona es y mona se queda.
Porrazo no es desconsuelo, sino quedarse en el suelo.
¿Qué mayor delito que la pérdida de tiempo?
Viuda honrada, su puerta cerrada.
No hay bueno caro ni malo barato.
Los perros pequeños son lo que más ruido hacen.
El que se brinda se sobra.
El futuro de los justos es halagüeño; la esperanza de los malvados se desvanece.
Una flecha sola, puede ser rota fácilmente, pero, muchas flechas son indestructibles
El viento que el marinero quiere no sopla siempre.
Mejor haber soplado con fuerza, que tener la boca quemada.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.